Situado en una clásica finca, el Windsor es uno de esos lugares donde acuden las caras más conocidas del mundo de la política, del deporte, del arte y la cultura. Los platos, con muy poca grasa y en su punto de cocción son el secreto del buen hacer y de los detalles en la cocina.
Otro de los ingredientes que no pueden faltar es el trato al cliente, -cálido, a la vez que respetuoso y discreto-.
Además:
Dispone de salones privados que se adaptan a grupos pequeños o grandes (hasta 80 personas).
Web: www.restaurantwindsor.com
Vieiras gigantes con suave romesco y tirabeques, Asado de gambas de palomos con alcachofas y panceta, Lubina cocida a baja temperatura con rissoto de naranja, Solomillo de ciervo con su jugo y pimientas, Espaldita de cordero lechal a las 7 horas, Coulant de avellanas con helado de toffee, Coulant de avellanas con helado de toffee.